viernes, 18 de septiembre de 2009

Ya no hay mas.

Ya no hay luz si oscuridad, ya no hay un principio si un final, ya no hay donde escapar, ya no estas.Y miro el sol ocultándose a lo lejos, mientras mis ojos se van cerrando, distraído por el vuelo de los pájaros que se alejan con cada minuto que pasa, y yo caigo sentado en mi sofá, mientras la casa se hace fría, y desolada, y tu retrato en el buró de mi cama ya no esta, y tus palabras borrosas se apagan en mi cabeza, y tus manos como borrosas imágenes de mi memoria se van, el único sonido en mi casa es el de las agujas del reloj contando cada segundo que pasa, mientras sale la luna, mientras se oscurece mi cara. Y el silencio se consume mi calma, y rompo a llorar, reventando mi vida contra la pared como queriendo atravesar muros de sueños caídos, intento limpiar con lagrimas la oscura mancha que has dejado en mi almohada, y las siniestras palabras de despedida que flotan por mi habitación como mariposas, revoloteando y recordándome que ya no estas.Y entre sabanas bañadas de tristeza y soledad, espero que el sol salga y estés a mi lado, pero la noche se alarga y la oscuridad penetra mi cuerpo, oscureciéndome por dentro, llenando en mi pecho el vació que dejaste, y los recuerdos de momentos bellos pasa ante mis ojos torturando mis sentimientos, y haciéndome despreciar cada sonar del reloj, cada segundo, que me hace recordar que no pude detenerte cuando salías por el portal de la casa. No pude cambiar tu decisión, no pude cambiar el final, de esta historia que jamás pensé que podría acabar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario